Nunca acabará la pobreza, nunca acabará la maldad.
El ser humano no puede concebir un mundo feliz, ni una
utopía donde haya equidad. Porque en el ser humano siempre habita la avaricia,
la intolerancia y la maldad. El deseo de sentirse superior al otro y la
incapacidad de respetar completamente el pensamiento de los demás.
En el ser humano también habita la bondad, pero siempre es
conjunta con otros deseos perversos y contagiosos, ningún humano puede dejarse
llevar por la compasión mientras la manzana podrida esté ahí y tampoco es
posible vivir recluidos porque en su naturaleza está la sociabilidad.
El instinto primordial de bestia, el que habita en nuestro
cerebro reptiliano es el que controla por primera instancia todas nuestras
reacciones al exterior. Somos bestias porque disfrutamos agrediendo a otros en
mayor o menor manera, incluso el ser humano más bondadoso encuentra un placer
escondido en sentirse superior a otro por cualquier cuestión.
El defiende con garras y dientes su forma de pensar y sus
valores, y rechaza a cualquiera que no los comparta. Siempre se va a defender
algo con una buena causa y a pasar por encima de otra cosa buena.
Cualquiera que luche por algo bueno siempre va a ser
obstruido por alguien en un puesto superior, ningún superior va a ser bueno
porque el poder es siempre el que atrae a los corruptos. El ser humano es
borrego, le gusta dejarse llevar y le encanta quejarse por eso: Es mediocre
porque no mueve un dedo para cambiar de lo que se queja y cree que una
revolución tiene con base la violencia.
Pocos son los que se cultivan, los inteligentes, los que
leen y los que conocen. A las personas les encanta hablar, insultar y defender
sin darse cuenta de la basura que les sale de los labios, porque los que saben
de que hablan siempre van a preferir callar.
Nos creemos civilización cuando aún nos faltan miles de años
de evolución para conseguir siquiera algo parecido, si es que no nos matamos
antes entre nosotros. Solo somos animales depredadores con un lenguaje avanzado
y un ego del tamaño del universo.
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